Reseña de una novela histórica

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¿Diálogos filosóficos sobre la vida y la muerte? ¿Historia novelada de nuestro pasado reciente? ¿Biografía de un soldado anónimo de la Guerra del Chaco? ¿Alegoría social?

Todos ellos son formas de abordajes de los temas de la novela que encontramos entrelazados en el relato.

De tal manera que el lector sigue este diálogo entre dos generaciones, entrando y saliendo de esos otros temas, para ir descubriendo a cada paso los elementos que han dado a uno y otro protagonista las bases de sus modos de pensar y actuar, que han moldeado sus personalidades y actitudes ante la vida personal y colectiva, legítimas siempre. Ello compromete una lectura atenta a los cambios de época, de temas, de vivencias de cada uno, todo sobre un fondo histórico cruel e inexorable para ambos protagonistas, cuyos hechos, traumáticos para el país los son también para ellos pues les produce quiebres inexorables en sus planes de vida.

La primera novela del Dr. Ipiña Melgar, transcurre en un tiempo histórico lleno de acontecimientos fundamentales que han delineado el presente de esta Bolivia, todavía inconclusa… Desde el núcleo temporal del relato que abarca 80 años del protagonista- comienzos del Siglo XX hasta 1980 aproximadamente- se extiende hacia atrás hacia acontecimientos fundacionales de la Colonia, que han tenido y siguen teniendo un peso innegable en lo que hoy ocurre, hasta los años 80 a 90, pasado cercano que extiende a nuestros ojos las mismas contradicciones pero transfiguradas por el contexto nacional e internacional en que se inscriben a través de las épocas, de tal manera que son vividas otra vez por los habitantes de estas tierras, tanto altas como bajas, con igual incertidumbre sobre su resolución.

Resalta el abordaje desde las vivencias cotidianas del protagonista; de ello resulta un planteo de la historia muy significativo y sobre todo muy diferente del que la historia misma nos es enseñada: ésta, es la historia tal como la viven las personas de carne y hueso, tú y yo, para ver y entender cómo las decisiones que se toman en regiones física e ideológicamente distantes de nuestro entorno, por personas que ni conocemos, afectan nuestro presente y nuestros destinos, trastocan nuestros sueños y planes de vida, y ello por muchas generaciones…

Los diálogos entre un enfermo octogenario y su abuelo muerto hace años cuando no tenía aún 50 años, que se le aparece con visos de realidad y perfumes que anteceden su llegada y marcan su presencia, es un recurso literario que se presenta como una alegoría de cómo el pasado está presente en nosotros, y en este caso concreto, cómo el abuelo, que al encarnarse para hablar con su nieto paralítico es ahora menor que él, ha dejado huellas en el nieto y algunas dudas que este encuentro con un ser ‘imaginario’ pero no tanto, se llegan a elucidar en el transcurso de la novela.

Nieto y abuelo han compartido unos pocos años de la infancia del primero, por lo que sus conversaciones recaen sobre aquél momento idílico para el niño que fue, pero además sobre sus dudas sobre los afectos en la familia. Pero también recae sobre otros acontecimientos que necesariamente, por razones del tiempo de vida de cada uno, el otro ignora. Así se va tejiendo un relato que el lector deberá ir componiendo en un rompecabezas temporal, que finalmente es lo menos importante del cometido del libro; porque lo esencial será develar las emociones de cada momento, los reveses de la vida cotidiana, las traiciones, las despedidas, el sentido de la vida. Más allá de estos contenidos, los diálogos derivan en reflexiones sobre la vida, la muerte y el tiempo. No otra es la finalidad del abuelo ‘imaginario’ al venir a visitar y conversar con su nieto, que la de ayudar a este desdichado soldado anónimo a encontrar “el sentido de la vida” de esa vida que todavía le queda aunque esté inválido y olvidado de todos en un asilo de ancianos con 80 años y más y esperando irse de este mundo. Y ese fin, lo consigue a través de las reflexiones sobre la vida y la muerte, sobre el tiempo que vivimos y el que pasó: “Tu tiempo eres tú “Sólo existen los hombres y las mujeres, los seres humanos en su mundo. Nosotros somos y hacemos el tiempo”